Talón de Aquiles en las auditorías

El Talón de Aquiles en las auditorías de comercio exterior

Por: Jorge Ricardo Dahdah Cuevas
Socio de Comercio Exterior y Aduanas

Me gustaría decir que cualquier maquiladora está lista para enfrentarse a una Auditoría de comercio exterior, que esta industria de empresas IMMEX y certificadas tiene un solo talón de Aquiles, o mejor aún, que no existe tal cosa. Pero no es así, cada año son más las obligaciones aduaneras, dando pauta a que tengamos no uno, sino varios talones de Aquiles, provenientes de que no tengamos arraigada una cultura de prevención. Uno de ellos es el sistema de control de inventarios para efectos aduaneros, mejor conocido como “el Anexo 24” y el otro es todo el Activo Fijo temporalmente importado.

Es común que se haga referencia a la naturaleza “fiscalizadora” o “con fines recaudatorios” de la Autoridad como la principal causa de las multas y sanciones que se nos aplican; pero la realidad es que somos vulnerables porque se opera día a día con una confianza ciega de que todo está en orden, y la creencia de que “si las cosas salen, debemos estar bien”. Sin embargo, a la hora de revisar a detalle podemos darnos cuenta de que no estamos en cumplimiento y más allá de esto, estamos lejos de poder hacerle frente a una auditoría de comercio exterior. Es de suma importancia que las empresas con programa IMMEX entiendan que ya son muchos los años en los que gran parte de la recaudación de la Autoridad proviene del levantamiento de activo fijo y el sistema de Anexo 24.

A muy grandes rasgos, al momento del levantamiento de Activo Fijo, el contribuyente puede entregar evidencia para demostrar la legal estancia de esa maquinaria y equipo, de lo contrario se levantará un “PAMA” (Procedimiento Administrativo en Materia Aduanera) y cuenta con 10 días hábiles para entregar la documentación restante o continuaremos acumulando multas. Lo ideal entonces es acreditar la mayor cantidad antes del PAMA, por lo que la empresa debería garantizar un control preciso de todo lo que tiene en piso auditándose de manera preventiva.

Por otro lado, en el sistema de control de inventarios (Anexo 24), se cargan los movimientos aduaneros, los BOMs (Bill of Materials) y se corren las descargas. En este caso, la vulnerabilidad reside tanto en la tecnología, como en el usuario; existe una amplia gama de softwares disponibles, pero gran parte de ellos no permite generar reportes que cumplan con los 31 campos requeridos en una auditoría, 14 de importación y 17 de exportación. Posteriormente tenemos hardware obsoleto que no permite obtener los reportes en tiempo y forma, para su revisión antes de su entrega a la Autoridad. Finalmente, está el tema del usuario, que incluso cuando la información se alimente automáticamente y no mediante captura manual, puede estar trabajando con datos inexactos, BOMs desactualizados, no monitorea su activo fijo e inventario inicial, o simplemente no está seguro de la información que hay en su sistema, pero tiene máximo 30 días para entregar lo solicitado. Una vez más, pudiéramos evitar multas y sanciones con auditorías preventivas.

Dejemos pues, de actuar con el método de “apagar fuegos”, démosle la seriedad necesaria a cada una de las obligaciones adquiridas al participar en programas de fomento y crédito de impuestos, auditémonos y evitémonos multas millonarias cuidándonos los talones.

Esta columna de opinión fue realizada para Siglo 21 Periódico Industrial



Leave a Reply